Los Hechos de los Apóstoles II

 

    Los Hechos Sexta parte

     Cáp. 5 Ananías, Safira y los apóstoles encarcelados.

 

Ananías y Safira (1-11). La mentira de ellos fue la de  pretender dar todo, cuando solo daban una parte. Querían tener mayor renombre entre los hermanos, del que merecían su muerte fue un juicio de Dios, así como la muerte de Acán (Josué 7), se propuso como ejemplo permanente del desagrado de Dios, del pecado de la codicia y de la hipocresía religiosa. No nos hiere de muerte cada vez que incurramos en él, si lo hiciera caería gente muerta en las iglesias todo el tiempo. Pero el incidente indica la actitud de Dios hacia un corazón  turbio y maleado; y aquellos que a pesar de la paciencia y la longanimidad de Dios persisten en tal actitud, pueden esperar al final un pago peor. Luego puede haber sido no solamente para castigo de estos, sino también para el efecto saludable de la iglesia (temor, transparencia, honestidad,  disciplina).

 

Encarcelamiento de los apóstoles (12:42). Notemos la sorprendente influencia y popularidad de los apóstoles (12:16). Los enfermos de toda la región de alrededor venían en multitudes, y todos eran sanados. Se parece al relato del ministerio de Jesús allá en Galilea. Dios ciertamente estaba haciendo su parte para dar a conocer que El estaba con los apóstoles y en el movimiento que ellos dirigían. Pero los gobernantes estaban frenéticos, de no ser por que temían al pueblo, y por la influencia moderada de Gamaliel habrían apedreado a los apóstoles. Gamaliel era el rabino más celebre  de sus días. Era fariseo. Había considerable hostilidad entre fariseos y saduceos. Los sacerdotes y lo saduceos formaban la mayoría del Concilio. Detestaban la idea de una resurrección de entre los muertos. Gamaliel, aun cuando no era creyente cristiano parece haber simpatizado con los cristianos más bien que con los saduceos. Nótese la osadía de pedro en desafiar a los gobernantes (4:8-13; 5:29-32). Este era el mismo Pedro que pocas semanas antes se había acobardado ante la mofa de una mujer y había negado a su maestro. Nótese también que en lugar de quejarse los apóstoles de sus padecimientos, se alegraban de ellos, una gran lección para los cristianos de hoy en día que más bien se parecen  a la generación de aquellos que se perdieron en el desierto, solo murmuran y se quejan de todo y de todo Dios tiene la culpa (5:41).

 

Evidencia histórica del libro de los Hechos Capitulo 5

 

 Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los

hombres.’ El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quién vosotros matasteis colgándole en  un 
madero. A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel
arrepentimiento y perdón de pecados. Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen. Ellos, oyendo esto, se enfurecían y querían matarlos.

Entonces levantándose en el concilio un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley, venerado de todo el pueblo, mandó que sacasen fuera por un momento a los apóstoles y luego dijo: Varones israelitas, mirad por vosotros lo que vais a hacer respecto a estos hombres. Porque antes de estos días se levantó Teudas, diciendo que era alguien. A éste se unió un número como de cuatrocientos hombres; pero él fue muerto, y todos los que le obedecían fueron dispersados y reducidos a nada. Después de éste se levantó Judas el Galileo, en los días del censo, y llevó en pos de sí a mucho pueblo. Pereció también él y todos los que le obedecían fueron dispersados.  Y ahora os digo, apartaos de estos hombres y dejadlos; porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá; mas si es de Dios, no la podréis destruir; no seáis tal vez hallados luchando contra Dios”  Hechos 5:29-39.  En el versículo 34, un fariseo muy respetado, llamado Gamaliel, convence a los miembros del Sanedrín enfurecidos que no maten a los apóstoles. La historia judía ha dejado constancia de muchos datos acerca de este hombre. Para empezar Gamaliel era nieto de Hillel, que era considerado por los judíos como uno de los mas respetados eruditos alrededor de los tiempos de Cristo. Además la Biblia afirma que Gamaliel disfrutada de un elevado respeto por parte del pueblo, que era uno de sus más grandes rabinos y los escritos judíos lo confirman. 

Uno de los mas antiguos pasajes del Talmud afirma: “Desde que murió el Rabino Gamaliel, la gloria de la ley ha desaparecido”. Los escritos que se encuentran en la Mishna afirman: “Desde que murió el anciano Rabino Gamaliel, no ha habido mas reverencia por la ley. La pureza y la abstinencia desaparecieron por esa misma fecha”. Uno de los dichos favoritos de Gamaliel era “para beneficio de la humanidad”. Era tan respetado por las gentes de su época que cuando murió Gamaliel, se quemaron mas de setenta libras de perfumes y de ungüentos por respeto a él al venir los judíos a rendirle tributo y fue acerca de este hombre que Pablo afirmó:  “Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, 

  “Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Dios, como hoy lo sois todos vosotros. Hechos 22:3

Otra persona mencionada en Hechos, capítulo 5 versículo 37 es Judas de Galilea, el padre fundador de los celotes. A este hombre le menciona el historiador Josefo haciendo una declaración detallada acerca de él en el siguiente párrafo de su obra titulada Antigüedades Judías:

 “Coponio, de la orden ecuestre romana (que gobernó del 6 al 9 A.D.) fue enviado como procurador de Judea con toda la autoridad de Roma, incluyendo la pena capital. Cirenio, el senador romano, de elevado rango, también fue enviado por Cesar a ser gobernador de Siria y asesor de la propiedad allí y en Judea (6 A.D.)…. Mientras que los judíos eran reacios a registrar sus propiedades, un cierto Judas de Gamala (el Galileo) afirmó que este hecho daría pie a la esclavitud, de manera que él y un fariseo llamado Sadoc iniciaron una revolución, comenzando un nuevo movimiento (los celotes) que causó la ruina”.

Josefo menciona también a Judas y a sus hijos en el siguiente párrafo tomado de las Antigüedades Judías:

“Fado se convirtió en procurador, sucediendo a Tiberio Alejandro, y crucificó a Jacobo y a Simón, hijos de Judas el Galileo que había causado un levantamiento animando al pueblo a la rebelión cuando Cirenio estaba realizando el censo en Judea”.

 

LA LECCIÓN MAS IMPORTANTE TOMADA DE HECHOS CAPITULO 5 

 

”Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”. El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero. A éste Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados”. Hechos 5:29-31

    

    Los Hechos Séptima parte

    Cáp. 6 Nombramiento de los siete.

 

Comúnmente llamados diáconos, aun cuando no en este pasaje. Este es el comienzo de la distinción entre oficiales espirituales y temporales en la iglesia. La obra había crecido a tales proporciones que demandaba demasiado del tiempo de los apóstoles, que en estos momentos se encontraban en la labor de expandir el reino de los cielos, y no de su administración, labor a la que fueron llamados los siete, no significa con esto que después no lo hicieran.

 Probablemente la iglesia ya tenía uno o dos años de vida, y comenzaban a aparecer entre la congregación los celos y las quejas de unos contra otros (le parecerá al lector una historia conocida). Es un triste contraste con el hermoso cuadro del Cáp. 4:32-36. El nombramiento de los Siete parece haber dado buen resultado, pues continuación se nos dice que los discípulos se multiplicaban grandemente. Merito de la unción que tenían para administrar la obra de Dios (6:7).

De los siete dos de ellos resultaron ser grandes ministros: Esteban y Felipe. Felipe llevó el evangelio a Samaria y al oeste de Judea, con milagros y prodigios que manifestaban el respaldo de Dios en su ministerio. Esteban al igual que este manifestó el poder de Dios entre los gentiles y judíos, con la diferencia de tener el  honor de ser el primer mártir de la iglesia. Frente al concilio, su rostro brillaba de gloria angelical (6:15), como si el cielo extendiese su mano a través del velo para darle la bienvenida al hogar (7:55,56) no sin antes haber realizado la labor que se le encomendó, un gran ejemplo de lo que es la pasión y el celo por aquel que no se nego así mismo por cada uno de nosotros.

 

     Los Hechos Octava parte

    Cáp. 7 Sermón y Martirio de Esteban. 

El sermón (7:2-53) fue en su mayor parte un resumen de la historia del A.T, con énfasis especial en la desobediencia de Israel, que presagiaba el homicidio del Mesías. Su referencia a que Dios no habitaba en un templo hecho de manos de hombres, fue respuesta a al acusación de ellos, de que él había predicado que  Jesús destruiría el templo (7:48; 6:14) sea que él lo haya dicho o no, claramente se implicaba que en el evangelio de Cristo ya no había necesidad del templo. 

Su martirio (7:54-60). Murió como había muerto Cristo, en el sentido de no tener ni el más minino resentimiento hacia sus despreciables asesinos, por el contrario pidió al igual que el Maestro no se les tomase encuesta este pecado (7:60). Algunos de los presentes pueden haber olvidado su sermón, pero el cuadro de su muerte, nunca. Entre estos se encontraba Saulo de Tarso.  

“Un joven llamado Saulo” (7:58). Aquí tenemos uno de los puntos decisivos de la “Historia”. Desde este día comenzó la carrera de Saulo como perseguidor de la iglesia, sin embargo podemos estar seguros de que las últimas palabras de Esteban dieron directamente en el blanco, penetrando profundamente en el ser de Saulo, y prepararon el camino para la visión en el camino a Damasco. Saulo, joven aristócrata de Tarso, educado en Jerusalén a los pies de Gamaliel (22:3) al mismo tiempo que Jesús crecía en Nazaret, evidentemente estuvo ausente de Judea durante el ministerio publico de Jesús, pues nunca lo había visto. Pero ahora cuando la iglesia iba en aumento, Saulo había vuelto. En toda su vida jamás había visto una muerte como la de Esteban, podemos creer que el martirio de este haya sido por lo menos en parte el precio que se pago por el alma de Saulo.

 

       

    

     Los Hechos novena parte

    Cáp. 8 Extensión del evangelio a Samaria y al oeste de Judea

 

Primera persecución de la iglesia (8:1-3). Jesús había mandado a los discípulos que predicaran el evangelio en todo el mundo (1:8). Probablemente había transcurrido un año, dos o más y todavía se hallaban en Jerusalén, predicando y obrando milagros, siendo objeto de una popularidad sin precedentes desafiando a los dirigentes de la nación y gozando de un tiempo magnifico, cuando Dios permitió que estallara en aquel lugar la bomba de la persecución para impulsarles a la obra que les esperaba. Fue necesaria la persecución par iniciar la obra misionera de la iglesia. Así, pues, fueron dispersados, llevando consigo el evangelio a donde quiera que fueran. Sin embargo los apóstoles eran demasiado poderosos en aquel entonces para que se les tocase y quedaron  algún tiempo en Jerusalén para cuidar los intereses centrales de la iglesia.

En Samaria (8:4-25). Esto era cosechar de la semilla que había sembrado Jesús mismo unos años antes (Juan 4:35). Fue Felipe quien llegó primero allí. Notemos que Dios lo capacito para que obrara milagros para confirmar y respaldar su mensaje (8:6, 7,13). Esto era necesario para contrarrestar los pretendidos milagros de Simón el mago. Pero Felipe no podía impartir el don especial del Espíritu Santo, y para esto fueron enviados Pedro y Juan. Probablemente haya sido el don de lenguas como el de Pentecostés, en la casa de Cornelio y en Efeso, o alguna manifestación visible del Espíritu Santo, para confirmar aun más la obra como venida del cielo. Pedro había abierto la puerta del evangelio a los judíos, ahora a los samaritanos y más tarde a los gentiles.  

El Etiope (8:26-39). Era tesorero del reino de Etiopia; puede que haya sido un judío, o un prosélito judío, que había venido como peregrino a Jerusalén. Era hombre piadoso, y temeroso de Dios, pues llevaba consigo un ejemplar de las Escrituras para leerlas y aprender de ellas. Su conducta agrado a Dios, pues envió a cruzarse en su camino un mensajero especial, “Felipe”.

Su Bautismo (8:36-39). En aquel entonces parese haber sido el paso inicial para hacerse cristiano, pues Jesús lo había mandado (Mateo 28:19). Los 3.000 que creyeron en el día de  Pentecostés,  llamados las primicias del evangelio, fueron todos bautizados (2:38). Los Samaritanos luego de haber recibido el evangelio también fueron bautizados (8:12,16). Saulo fue bautizado (9:18;  22:16). Cornelio el primer convertido gentil fue bautizado (10:47,48). Fue bautizada Lidia (16:15), y el carcelero de Filipos (16:33). También los corintos (18:8), y los efesios (19:5). Pablo habla del bautismo como una representación de la muerte y resurrección de Jesús, y de la unión con El en la muerte y en la esperanza de la resurrección para vida eterna (Romanos 6:3-7;  Colosenses 2:12).  

 Felipe (8:40). Recorrió unos 80 kilómetros, desde Azoto hasta Cesarea donde tenia su hogar (21:8, 9). Se le llama el “evangelista” para distinguirle de Felipe el apóstol   (Lucas 6:14). En la iglesia se desempeñaba como diacono, y en la obra en general  ya conocemos lo que fue su ministerio como evangelista.

(Tuvo cuatro hijas que eran profetizas 21:9)

       

 

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